Artículo publicado por RB Clínica Odontológica. Revisado clínicamente por el Dr. Javier Rodríguez-Bronchú, director clínico, n.º de colegiado 46003209. Última revisión: junio de 2026.
Cuando se pierde un diente, lo que se ve es el hueco. Lo que no se ve —y empieza a ocurrir desde las primeras semanas— es la pérdida de hueso. El hueso de la mandíbula o el maxilar que sostenía ese diente empieza a reabsorberse porque ya no recibe estimulación. Es un proceso silencioso, progresivo y con consecuencias directas para cualquier tratamiento posterior.
Entender por qué ocurre y cuándo hay que actuar puede marcar la diferencia entre un caso sencillo y uno complejo. En RB Clínica Odontológica, en La Eliana, lo valoramos desde el primer momento.
Resumen: Al perder un diente, el hueso alveolar que lo sostenía se reabsorbe de forma progresiva porque deja de recibir estimulación masticatoria. En los primeros seis meses se puede perder hasta el 50% del volumen óseo horizontal. Cuanto antes se actúa —con preservación alveolar o implante— más hueso se conserva y más sencillo es el tratamiento.
¿Por qué desaparece el hueso cuando se pierde un diente?
El hueso alveolar —el que rodea y sujeta las raíces de los dientes— existe porque los dientes lo estimulan. Cada vez que masticamos, las fuerzas que transmiten las raíces al hueso le dan la señal para mantenerse. Cuando el diente desaparece, esa señal se interrumpe.
El organismo interpreta el hueso sin función como un tejido prescindible y lo reabsorbe de forma gradual. Según la literatura periodontal e implantológica, en los primeros tres meses tras la extracción se produce la mayor pérdida de volumen: hasta un 50% de la anchura horizontal del reborde alveolar puede perderse en los primeros seis meses. La pérdida vertical continúa, aunque más lentamente, durante años.
Este proceso no duele ni da señales externas evidentes. El paciente no lo nota hasta que, meses o años después, acude a valorar un implante y el diagnóstico revela que ya no hay hueso suficiente para colocarlo sin intervención adicional.
¿Cuánto tiempo hay para actuar antes de que la pérdida sea significativa?
La ventana crítica está en los primeros meses. A partir de las 8-12 semanas tras la extracción, la reabsorción ya ha avanzado de forma considerable. A partir del año, el volumen perdido suele ser suficiente como para requerir regeneración ósea antes de colocar un implante.
Esto no significa que pasado ese tiempo ya no se pueda actuar: en RB realizamos regeneración ósea en casos con pérdida avanzada, incluyendo elevaciones de seno y regeneración con membranas de colágeno y membranas reforzadas de titanio cuando el defecto lo requiere. Pero siempre es más sencillo —y el resultado más predecible— cuando se trabaja con el hueso original bien preservado.
Por eso la planificación del reemplazo del diente debe comenzar antes de la extracción, no después.
¿Qué es la preservación alveolar y cuándo se hace?
La preservación alveolar es un procedimiento que se realiza en el mismo momento de la extracción. Consiste en rellenar el alveolo —el hueco que deja la raíz— con material de injerto óseo y cubrirlo con una membrana, para ralentizar o minimizar la reabsorción mientras el hueco cicatriza.
No todos los casos la requieren. Cuando el implante se puede colocar de forma inmediata tras la extracción, la preservación puede no ser necesaria porque el propio implante ocupa el espacio y estimula el hueso. Cuando hay que esperar —por infección activa, necesidad de tratamiento previo u otros motivos— la preservación alveolar protege el volumen óseo durante ese período de espera.
La decisión depende de la situación clínica de cada paciente: estado del hueso en el momento de la extracción, causa de la pérdida del diente, presencia de infección o enfermedad periodontal activa, y planificación del tratamiento posterior.
¿Te van a extraer un diente o llevas tiempo con un hueco sin tratar?
¿Qué pasa si ya ha pasado tiempo desde la extracción?
Que haya pasado tiempo no cierra la posibilidad de un implante. Lo que cambia es la complejidad del caso.
Cuando la pérdida ósea es moderada, en muchos casos es posible realizar la regeneración y el implante en el mismo acto quirúrgico. Cuando la pérdida es mayor, puede ser necesario un primer tiempo de regeneración —con injerto y membrana— seguido de un período de cicatrización antes de colocar el implante.
En casos de pérdida severa en el maxilar superior, la neumatización del seno maxilar —que avanza cuando no hay raíces que lo contengan— puede requerir una elevación de seno para recuperar la altura ósea necesaria. Es un procedimiento habitual en implantología avanzada, predecible y con alta tasa de éxito cuando se planifica bien.
Lo importante es no seguir esperando. Cada mes sin actuar es hueso que continúa perdiéndose.
¿Cuándo se puede hacer un implante inmediato?
El implante inmediato —colocado en la misma sesión que la extracción— es una opción en determinados casos. Las condiciones que lo hacen posible son: ausencia de infección activa en el momento de la extracción, hueso suficiente en las paredes del alveolo para dar estabilidad primaria al implante, y una planificación previa que lo contemple.
Cuando se dan esas condiciones, el implante inmediato tiene ventajas claras: reduce el número de intervenciones, acorta el tiempo total del tratamiento y minimiza la reabsorción ósea porque el implante ocupa el espacio desde el primer día.
En RB realizamos implantes con carga inmediata cuando el caso lo permite: el paciente puede tener una restauración provisional fija en 24-48 horas. Para rehabilitaciones completas trabajamos con protocolo All-on-6, donde todos los dientes se reponen sobre seis implantes con carga inmediata. No es el protocolo adecuado para todos los casos, pero cuando lo es, los resultados son predecibles y el impacto en la calidad de vida del paciente es inmediato.
¿Estás valorando un implante o una rehabilitación completa en La Eliana o Camp de Túria?
Preguntas frecuentes sobre pérdida de hueso e implantes dentales
¿Cuánto hueso se pierde después de una extracción?
La reabsorción más intensa ocurre en los primeros tres a seis meses. En ese período puede perderse hasta el 50% del volumen horizontal del hueso alveolar. La pérdida continúa después, aunque más lentamente. Por eso la planificación del implante debe comenzar lo antes posible tras la extracción.
¿Es obligatorio hacer preservación alveolar después de una extracción?
No siempre. Depende del caso. Si el implante se puede colocar de forma inmediata, la preservación puede no ser necesaria. Si hay que esperar, proteger el hueso con preservación alveolar simplifica mucho el tratamiento posterior. Es una decisión que se toma caso a caso según la situación clínica.
Llevo años sin el diente. ¿Ya no puedo ponerme un implante?
Sí puedes, pero el caso puede requerir regeneración ósea previa o simultánea al implante. En la mayoría de los casos con pérdida ósea moderada o avanzada hay solución: regeneración con injerto y membrana, elevación de seno en el maxilar superior, o una combinación de técnicas. Lo importante es valorarlo antes de descartar la opción.
¿Qué es la carga inmediata y en qué casos se puede hacer?
La carga inmediata consiste en colocar una restauración provisional sobre el implante el mismo día de la cirugía o en las 24-48 horas siguientes. Es posible cuando el implante alcanza una estabilidad primaria suficiente y no hay infección activa. No es aplicable en todos los casos, pero cuando se puede hacer, reduce el número de intervenciones y el tiempo total del tratamiento.
¿Tengo que tratar la periodontitis antes de ponerme un implante?
Sí. La enfermedad periodontal activa es una contraindicación para la colocación de implantes. El implante puesto en un entorno con periodontitis no controlada tiene un riesgo muy elevado de periimplantitis —una infección que destruye el hueso alrededor del implante. En RB realizamos siempre la terapia periodontal básica antes de cualquier implante.
Fuentes: Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) · International Team for Implantology (ITI) · Araújo MG, Lindhe J. Dimensional ridge alterations following tooth extraction. Journal of Clinical Periodontology, 2005.
Publicado en junio de 2026. Última revisión clínica: junio de 2026. Próxima revisión programada: junio de 2027.
